MENOS MAL QUE EUROPA ES RACIONAL
Un gran día para la libertad y la dignidad del ser humano: el Tribunal Europeo de Derechos Humanos acaba de sentenciar que no se puede tener crucifijos en las aulas de los centros públicos si alguien solicita su retirada.
La petición la hizo una madre italiana en 2002 y fue cosechando derrotas (instigadas por el integrismo católico italiano) en distintas instancias judiciales hasta llegar al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y allí, ¡GANÓ!
Ahora el gobierno Italiano se plantea recurrir la sentencia pues Berlusconi, sus secuaces, bastante caterva de la izquierda italiana y, por supuesto, el vaticano, no quieren perder sus privilegios feudales.
Se recrimina la decisión del tribunal europeo argumentando que el crucifijo sólo es un emblema benigno que ha ocupado tradicionalmente ese espacio y representa la idea del propio país (Italia). Vaya panda de majaderos desmemoriados: en nombre de ese crucifijo se lleva matando durante siglos (y no han dejado de hacerlo), en nombre de ese crucifijo media población y pico (mujeres, gays…) ha sido y es humillada, degradada y acosada miserablemente.
La payasa (por eso de ser puro circo) iglesia católica en su tradicional manera de decir una cosa y la contraria para apuntarse siempre la victoria salga ganador el caballo que salga, se ha posicionado desde el vaticano con mesura, con cautela y educación pero ha sacado a despotricar a su conferencia episcopal italiana, para ocupar todo el arco posible de crítica, la buena y la mala.
En el artículo publicado por “El Mundo” dan cancha en una columna al impresentable opusino Navarro Valls. Este pibe se atreve a decir que Europa es lo que es gracias a los mensajes cristianos, gracias a la filosofía social en materia de derechos de la iglesia católica, y se atreve a decir que ahora esta Europa laica “roba” todos esos conceptos para apropiárselos a la vez que quiere eliminar a su verdadera inspiradora. ¡Madre mía! Mira que han derramado su sangre los laicos a manos de esta “dulce” iglesia que puso todos los impedimentos posibles para la prosperidad de los derechos humanos. Ellos que están intentando apropiarse de todo tienen a hora la desvergüenza de considerarse agraviados.
¿Por cierto se han hecho invisibles las catedrales, concatedrales, abadías, monasterios, colegiatas….? Siguen siendo de piedra y con sus estatuillas por los cuatro costados ¿verdad?
Dicho lo dicho por el integrismo vaticano y político italiano me parece que la decisión de Francisco Ayala de ser llevado a la incineración en un ataúd sin crucifijo debe atentar contra la civilización, contra la unidad de la Europa civilizada y, a saber que más, porque, como siempre se enterraba la gente bajo crucifijos pues la tradición debe ser imposición.
Perras jerarquías católicas.

Un lado de ese poliedro lo constituye la llegada de Educación para la Ciudadanía a los alumnos de quinto y sexto de primaria, unos 40.000 en Galicia. Dos artículos de prensa llamaron especialmente mi atención al respecto, uno de “Xornal de Galicia” y otro de “La Voz de Galicia”. El caso es que, de ninguno de ellos, saco la conclusión de que los manuales que desarrollan el contenido oficial de la materia trate específicamente el deber de todos de respetar a los homosexuales. Lo leído se queda en ambigüedades a este respecto. Para los que la cosa no es nada ambigüa es para los detractores de la asignatura (el integrismo católico) que ve “maricas” por todas partes. A estos les ha dado un buen palo el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía al decirles que los contenidos de esta asignatura no son adoctrinadores.
La televisión constituye otro lado, que diría yo que más de uno, por las opiniones que se pueden encontrar y defender. Por un lado me encuentro la opinión de Juan del Valle quien en un extenso artículo, en el periódico “La Opinión, nos cuenta que los chavales pierden los valores por culpa de la televisión. Y yo defiendo que menos mal que tenemos televisión porque sino los gays, lesbianas, transexuales, bisexuales, estábamos bien jodidos. A este señor no le quito toda la razón habrá aspectos en los que el balance de la televisión pueda ser negativo pero desde luego en la cuestión lgtb, abandonada a su suerte por la mayoría de nuestros políticos de cualquier pelaje (no nos engañemos la mayor parte de las medidas tomadas en esta materia por políticos que se dicen progresistas son puro maquillaje), menos mal que tenemos la televisión. Menos mal que, por ejemplo tenemos “Antena 3” (en otro tiempo adularía a “Cuatro” y su serie “Queer as folck”) y la serie “Física o Química”. No dudo ni lo más mínimo de que esta serie hace mucho por el respeto a los gays (las lesbianas aparecen solo esporádicamente). Y eso que tengo mis reticencias en el ritmo de representación de la homosexualidad que ha llevado esta serie, retardando, indebidamente la visibilización de la sexualidad del gay oficial de la serie, Fer.
El super de la religión nos ofrece cantidad de productos, unos menos y otros peores: buenos, a mi parecer ninguno.
Pues resulta que Paul Haggis, famosísimo por su labor como director y guionista de cine, ha decidido dejar la Cienciología por el desprecio a los homosexuales que propugna esta secta de Tomy Cruise. ¿En que momento, bajo de defensas intelectuales, te pillaron estos pavos para enredarte en semejante guión de serie B? Hay que ser un poco más despierto, querido Paul.

¿O sí? Si, la verdad es que creo que a la mayor parte de la gente no le importa escuchar de boca de una de las grandes tenistas del circuito profesional que en este deporte hay muchas lesbianas, o mejor dicho, muchas bisexuales, como la propia anunciante, Flavia Pennetta. Ya se sabe, a beneficio del macho, la bisexualidad de la mujer se da por supuesta. Otra cosa sería que alguien se atreviese a decir que hay muchos gays en este deporte u otro. La verdad es que nadie se ha atrevido a decir tal cosa siendo deportista profesional, sólo después de finiquitada su carrera alguno se atreve a decir algo, todo lo suficientemente indefinido como para que la buena fama de la heterosexualidad masculina no se ponga en duda.
Lógico, si tenemos en cuenta que tenía que esconder otras grandes verdades, una que le van los tíos más que al papa una falda y otra que además le van los tíos sobrinos, vaya, los jovenzuelos al punto de ser un pederasta.





Muy bien por la transexual lucense Alexia Pardo Vila y quien quiera que la esté apoyando por la tenacidad en la defensa de sus derechos. De hace más de mes y medio es la noticia de que el Tribunal de Derechos Humanos exige explicaciones a España del motivo por el cual se restringen miserablemente las visitas a su hijo, impidiéndole mantener la relación de afecto y amor que tiene que darse entre ellos.
